Publicado el 15/06/2026
Centros comerciales: una reputación que desafía a seguir avanzando
Durante años, los centros comerciales fueron entendidos, principalmente, como espacios de
consumo. Lugares donde resolver compras, acceder a servicios o realizar trámites cotidianos.
Sin embargo, la realidad que muestran hoy las personas parece bastante más amplia: los
centros comerciales se han transformado en parte de la rutina y de la vida comunitaria del país.
El segundo Estudio de Reputación Corporativa de Centros Comerciales elaborado por Ipsos
entrega una señal clara en esa dirección. Un 85% de las personas declara visitar un centro
comercial, en cualquiera de sus formatos, al menos una vez al mes, mientras que un 67% los
considera un buen vecino. Son cifras que hablan de presencia, pero también de confianza y
vínculo con los territorios. En un contexto donde las instituciones enfrentan mayores niveles
de exigencia ciudadana, estos resultados muestran que los centros comerciales siguen
ocupando un lugar relevante en la experiencia cotidiana de millones de personas.
Parte importante de esta valoración se explica porque estos espacios han evolucionado. Hoy
conviven comercio, gastronomía, servicios públicos y privados, salud, cultura, encuentro y
entretención. Los centros comerciales ya no son solo lugares de compra: son espacios que
acompañan distintos momentos de la vida diaria y que permiten resolver múltiples
necesidades en un mismo lugar. Esa integración explica también que el sector se ubique entre
los mejor evaluados del país en reputación corporativa, por sobre el promedio nacional y solo
detrás de algunos rubros específicos.
Pero estos resultados también entregan una señal que como industria debemos leer con
atención. Las personas valoran el aporte concreto del sector -empleo, servicios, innovación y
calidad de vida-, pero esperan cada vez más cercanía, empatía y conexión con su realidad. La
reputación hoy ya no se construye solo desde lo funcional; también se construye desde la
capacidad de escuchar, acompañar y responder a las expectativas de comunidades que
demandan espacios más humanos, más seguros e integrados a su entorno.
Ese es probablemente el principal desafío hacia adelante. Los centros comerciales no están
ajenos a las preocupaciones que atraviesa el país —seguridad, sostenibilidad, calidad de vida
o experiencia laboral— y precisamente por eso el compromiso del sector es seguir avanzando
en coordinación con comunidades, autoridades y distintos actores del ecosistema. Porque si
algo confirma este estudio es que los centros comerciales forman parte de la vida del país. Y
cuando uno ocupa ese lugar, la responsabilidad ya no es solo entregar servicios: es seguir
construyendo confianza.
Sebastián Castillo Oliva
Gerente de Asuntos Gremiales Cámara de Centros Comerciales